¿Ganadores y perdedores del momento?
Los ganadores son los que están ligados con las industrias extractivas. El campo está cambiando y quien esté pegado a eso va a ganar mucho más con un gobierno que va a empezar a aflojar la presión impositiva, con lo cual todo va al bolsillo.
Las compañías diversificadas de la Argentina no están mal. Las empresas no están mal. La compañía que pudo construir lo físico y tiene una buena pata digital, no está mal. La compañía que está solo física tiene quilombos (pero hace 20 años te avisaron mi vida… no fue hace 20 meses).
Siguiendo con la macro: estamos frente a un circo de M&A (fusiones y adquisiciones) de argentinos con argentinos, porque se paga un múltiplo bajo. Los argentinos que ya no sabían cómo soltar con los que tienen un plan para lo que viene. Luego vendrá un M&A de argentinos con regionales, y en unos años vendrá un M&A de argentinos con extranjeros, pero para eso debería bajar el riesgo país.
Esa nueva etapa va a requerir creatividad. Pero por el momento no. Las pymes argentinas se las arreglan con el pancho y con la coca, aunque creo que hay que cambiar la metáfora: se las arreglan con Manaos y un chipá.
A nivel personal, a la compañía le está yendo bien porque las compañías que quieren seguir en la Argentina tienen proyectos. Lo que pasa es que da un laburo infernal, la complejidad de los problemas a resolver son grandes, pero funciona.
“El problema aparece cuando llamamos creatividad a un comercial que queremos vender. Ahí la industria entra en crisis. Se están desarmando estructuras que eran ridículas, pero que funcionaban, y es más fácil desarmar que volver a construir. Se pierde talento, se pierde gente valiosa, pero algo distinto va a volver a armarse.”
¿Cuál sería el peor error estratégico hoy?
Repetirse. Creer que esto va a pasar. Que va a cambiar el gobierno y se va a resolver. Que este péndulo que venimos viviendo se repita. El péndulo fue para otro lado. No quiero decir que no vuelva, pero no vuelve para donde estaba antes. No vuelve igual.
¿Alguna pista de lo que viene?
Es muy difícil encontrar la pista porque el mundo no la tiene. Este problema, por suerte, nos excede. El mundo no tiene respuestas, las está buscando. Yo creo que si Milei no resuelve esto va a venir alguien de ese lado que lo va a poder entender mejor.
¿Más extremo o más moderado?
No es eso. Esas son categorías viejas. Es otra cosa. No lo sabemos. En algún lugar Milei no es extremo. Y me cuesta decirlo, porque no me lo fumo, pero es un presidente que entiende el multitarget de la Argentina. Es decir:
La AUH está en su punto máximo desde el 2009 a la fecha. Entonces, hay una política para los sectores de menores ingresos muy fuerte y eso hace que la pobreza tenga 10 puntos menos.
En el medio, el dólar estable y la baja de inflación hacen que la gente crea que sobrevive y el dólar barato permitió que se gasten, a noviembre de 2025, 9 mil millones de dólares en viajes. Viajó toda la clase media.
Y para la clase alta está la apertura de los mercados, y el año que viene las privatizaciones. Entonces, por primera vez en muchos años, desde la vuelta a la democracia, hay un presidente que tiene políticas fuertes, consistentes y valoradas para los tres segmentos socioeconómicos. Eso construye otra realidad.
¿Cómo ves el 2026?
Bueno. Va a crecer el producto, va a haber estabilidad, con una inflación que no va a subir mucho, con lo cual es un montón. Un dólar relativamente estable y una asimetría en los lugares donde se crece. Donde nosotros estamos se va a ver muy poco y en todo el resto del país se va a ver un montón.
Y te sumo un dato para cerrar: 9 de cada 10 jóvenes argentinos quieren seguir viviendo en Argentina. No piensan irse. Están diciendo “Dame un país para que aguante”. Los valores de la Argentina en el mundo valen oro. Los valores de la Argentina cotizan. Y eso hay que aprovecharlo.