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De Seúl al mundo: la nueva geografía del entretenimiento


De Seúl al mundo: la nueva geografía del entretenimiento

Por Horacio Marmurek
Periodista de cultura y espectáculos


El sábado 21 de marzo a las ocho de la mañana en la Argentina, una gran cantidad de adolescentes, y no tanto, estaban despiertos mirando Netflix. No eran los únicos: según el huso horario que les correspondiera, una inmensa cantidad replicaba el estar atentos a la pantalla siguiendo lo que ocurría en el streaming.
La razón era la vuelta de BTS con la presentación en vivo de Arirang, su nuevo disco, el primero en cuatro años y la excusa para iniciar una gira mundial que promete ser un fenómeno en ventas.
La salida del primer disco de esta banda coreana de pop después de tanto tiempo, una pausa obligada para que sus integrantes hicieran el servicio militar obligatorio en Corea del Sur, se ha transformado en una muestra más del poder de la cultura coreana en todo el mundo.
Para quienes ahora se desayunan con la existencia de una boy band que en un día vendió cuatro millones de copias de su último álbum, conviene contar algunos datos que, además, nos sirven para hablar de las industrias culturales.
BTS se ha transformado en un fenómeno global, su ausencia ha servido para aumentar su interés y construir una base de fanáticos aún más grande de la que tenían antes de su parate. Sin estar en actividad, la boy band facturó 4.65 billones de dólares, lo que representa el 0.3 % del PBI de Corea del Sur.
La gira que se presentó los va a llevar por todo el mundo, Argentina incluida, y promete equiparar en recaudación a la de Taylor Swift, "The Eras Tour". Un dato no menor es que la velocidad a la que se agotaron los tickets en México motivó a la presidenta, Claudia Sheinbaum, a escribirle al gobierno de Corea del Sur para intentar conseguir una nueva fecha en su país y explorar la chance de un concierto gratuito en el Zócalo.
El especial que Netflix realizó tiene la firma de lo espectacular tanto para la empresa como para la banda.

"El regreso de BTS no solo confirma el poder del K-pop, sino que evidencia algo más profundo: la cultura puede convertirse en una herramienta económica y estratégica capaz de impactar incluso en el PBI de un país."
De Seúl al mundo: la nueva geografía del entretenimiento
El concierto se inauguró con los integrantes de BTS caminando hacia el escenario por la histórica King's Road, un camino ceremonial a través del Palacio Gyeongbokgung tradicionalmente reservado para los reyes durante la dinastía Joseon. Cada miembro optó por un look monocromático en blanco y negro, compuesto por tops fluidos, prendas exteriores estructuradas y pantalones de corte holgado. El espectáculo comenzó con una interpretación de "Body to Body", la primera pista del álbum recién lanzado del grupo, con BTS acompañado en el escenario por bailarines que vestían hanboks y otros atuendos tradicionales coreanos. El grupo también interpretó canciones más antiguas como "Butter".
Cabe destacar que el concierto fue dirigido por Hamish Hamilton, el director británico reconocido por su trabajo en grandes eventos de entretenimiento, incluido el show de medio tiempo anual del Super Bowl y los premios Oscar, lo que da una idea de la magnitud del regreso de BTS.
Aunque la entrada era gratuita, los asistentes debían reservar con antelación, y las entradas se agotaron de inmediato. Unidades policiales especiales y medidas de seguridad adicionales (incluidas secciones designadas para fans sin entrada y el cierre de sitios e instituciones culturales cercanas, como el Museo Nacional del Palacio de Corea, el Museo Nacional de Historia Contemporánea de Corea y el Centro Sejong para las Artes Escénicas) fueron desplegadas alrededor de la plaza para gestionar la gran afluencia prevista. También se desplegaron perros rastreadores para inspeccionar la zona ese día.
La policía ha estado celebrando reuniones desde diciembre con el objetivo de garantizar la gestión de multitudes y la seguridad. Según informaron, se desplegaron cerca de 6000 agentes y más de 4000 miembros del personal de seguridad de Hybe.
En una reunión del Gabinete a principios de esta semana, el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, describió el concierto como "una oportunidad importante para demostrar la excelencia de la K-culture y la alta posición de Corea del Sur ante el mundo", al tiempo que subrayó que la seguridad debe ser la máxima prioridad. Señaló que todas las autoridades pertinentes "deben mantenerse en máxima alerta y prepararse a fondo para todas las situaciones posibles", incluidas "posibles amenazas terroristas", aunque "la probabilidad no sea alta".
La importancia de la K-Culture es tal que hoy no hay plataforma que no tenga algún contenido (en realidad, son muchos) que provengan de la región. En su upfront sobre contenidos del resto del mundo, Prime Video (la plataforma de streaming de Amazon) hizo un aparte para sus series que vienen de Corea. Disney ha encargado más de un original para la región y HBOMAX busca seducirnos con series animadas que también tienen esa impronta.
Por si fuera poco el fenómeno de las series verticales, de las cuales hablamos hace unos meses, ha crecido de tal manera que Google se ha asociado con productoras para generar contenidos originales que puedan ser ofrecido en YouTube. Las series de animación que se ven en todo el mundo tienen mayor parecido al animé japonés, y la venta de manga (la historieta oriental) es mayor que la de los cómics. Estos ejemplos nos muestran que desde Oriente el trabajo sostenido y la inversión constante de los últimos años ha rendido sus frutos. Ya sea que proviene desde China, Corea del Sur o Japón, la cultura oriental está más presente en nuestros consumos culturales que nunca.

"Desde Corea, China o Japón, la cultura oriental dejó de ser una influencia periférica para convertirse en protagonista de los consumos globales, ocupando un espacio que Occidente hoy parece haber dejado vacante."


El té de burbujas, boba, té de perlas o como quieran llamarlo, viene de Taiwán pero se puede disfrutar en la cadena de alfajores vernácula sin problemas.
El fenómeno más impactante de comienzos de año en nuestro país es una banda llamada K4OS: una girl band armada a semejanza de las coreanas que tomó vuelo propio y construyó fandom desde las redes para desembarcar en febrero con quince shows en el Gran Rex y presentaciones en las provincias.
Tampoco deberíamos obviar el show de Las Guerreras Doradas, otro fenómeno del verano, que llenó teatros en toda la costa y que próximamente tendrá su Movistar Arena. Inspirado en Las Guerreras K-Pop apuesta por la música y el despliegue escénico que pueda remitir a la película de Netflix. Argentina potencia, nosotros lo hicimos antes que ellos.
Recientemente Bloomberg reportó que Netflix está planeando una gira mundial de K-Pop Demon Hunters, con el objetivo de capitalizar la película más popular de la compañía hasta la fecha.
El líder del streaming está negociando con promotores de conciertos para organizar un espectáculo en vivo con interpretaciones de las canciones del filme, que han encabezado las listas de Billboard y se han convertido en un fenómeno cultural masivo, según personas familiarizadas con las conversaciones.
El objetivo es realizar presentaciones alrededor del mundo el próximo año, antes del estreno de la secuela de esta película animada sobre tres estrellas del pop coreano que, en secreto, combaten demonios.
Netflix aún no ha elegido un promotor, pero ya ha recibido ofertas por decenas de millones de dólares en garantías iniciales, según los involucrados.
El éxito de K-Pop Demon Hunters, que fue producida por Sony Pictures Animation, ha abierto numerosas oportunidades de negocio. La película llegó a los cines unos meses después de su debut en streaming, y Netflix se ha asociado con dos fabricantes de juguetes para desarrollar productos de consumo masivo.
La música ha sido clave en el éxito de la película. La banda sonora fue el tercer álbum más vendido del mundo el año pasado, según la Federación Internacional de la Industria Fonográfica. El sencillo principal, "Golden", se convirtió en la primera canción de K-pop en ganar un Grammy y un Oscar, y aún se mantiene entre las 25 más escuchadas en el ranking global de Spotify.
Los planes de la gira aún son incipientes y ni siquiera está claro quiénes se presentarían. La película presenta a dos grupos: Huntr/x y Saja Boys. Huntr/x, el grupo que interpreta "Golden", canta canciones grabadas por el trío vocal compuesto por EJAE, Audrey Nuna y Remi Ami.
Estas tres cantantes nunca habían actuado juntas en vivo hasta el año pasado, cuando lo hicieron como parte de la promoción de la película. Netflix ha discutido la posibilidad de llevar al trío de gira, pero también ha considerado utilizar únicamente artistas virtuales, ya sea mediante hologramas u otras tecnologías. Es poco probable que las tres mujeres participen en todas las fechas.
Los agentes de contratación musical han estado ansiosos por aprovechar la popularidad de la película y su banda sonora. Comenzaron a presentar propuestas a promotores para una posible gira el año pasado, incluso antes de que Netflix definiera sus planes.
Estos fenómenos orientales hacen contraste con Occidente, que atraviesa una crisis a la hora de conseguir generar estos fenómenos y donde varios estados han decidido retirarse de las promociones culturales. Con Estados Unidos a la cabeza, ha perdido espacios en la construcción de sentido a veces impidiendo el desarrollo de nuevos talentos, y otras por la repetición permanente de las fórmulas.
El vacío que deja alguien lo llena otro, las nuevas generaciones no tienen tantos pruritos a la hora de consumir y la globalización de los contenidos permiten que BTS, el K-Pop o las ficciones verticales funcionen tan bien en Buenos Aires como en Seúl o en Nueva York.

Anuncian en la edición #165