editorial

Periodismo: el valor de los hechos


Por Carlos Acosta

Está cada vez más claro que el periodismo profesional está enfrentando una crisis profunda que no será muy fácil de superar. El soporte en papel sigue sufriendo una larga agonía acompañada de una fuerte caída en las ventas de ejemplares y una inversión publicitaria que se transforma y sigue cayendo (en papel es menor al 1%, menor incluso que la del cine, solo para ponerlo en perspectiva).

Scrollear noticias en donde cualquier información es una “alerta urgente”, no es sinónimo de estar informado; los nuevos formatos son campo fértil tanto para fake news, operaciones de prensa, como para información descontextualizada que aporta confusión más que claridad.

No hay duda de que estamos frente a una de las revoluciones más grandes de la historia, que ocupa y preocupa a los grandes pensadores del mundo, quienes no dejan de asombrarse por la profundidad y la velocidad con que se dan los cambios, que incluso colaboran en la construcción de una sociedad cada vez más asimétrica.

Si hay algo que brinda el periodismo en su formato tradicional, ya sea el papel o el aggiornado PDF, es el ordenamiento de las noticias y la rigurosidad de su tratamiento. Hace tiempo Jorge Lanata decía que “las redes informan, y los diarios explican, desarrollan”. No es “o” sino “y”.

No todo lo que se publica en los medios de comunicación es periodismo. Que un experto tenga acceso a un micrófono o una cámara y pregunte ¿eso lo convierte en periodista? No. Lo mismo vale para los panelistas e influencers. Contenido no es periodismo. PR no es periodismo. Aunque a veces se confundan. El periodismo en épocas de infoxicación vuelve más relevante que nunca su rol de curador. Un periodista se forma e informa para comunicar lo que las audiencias necesitan saber. No es fácil, ni para cualquiera.

El cambalache mediático que estamos viviendo obligó a ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas) a una realizar una campaña hace un tiempo que jerarquizaba a las marcas de medios de verdad. Actualmente, el grupo La Nación lanzó una buena campaña publicitaria cuyo concepto es “Depende quién lo dice”. “En tiempos donde cualquiera puede decir cualquier cosa, informar vuelve a ser un acto de valor y en la era de la AI tiene un rol más importante que nunca”, afirman. Un buen trabajo de la agencia Zurda. Debo confesar que me hubiese gustado ver a Pepe Mujica como contrafigura del dictador Nicolás Maduro, y no al violento de Javier Milei; pero es solo una opinión.

La infoxicación es el peor escenario para los que quieren y necesitan estar bien informados y entender. Si la llegada de Internet ya había puesto en jaque al modelo de negocios de los medios, la llegada de la IA redobla el desafío para quienes los lideramos. La confianza de nuestra audiencia, la independencia de criterio, la jerarquización de temas y la calidad del contenido, serán los pilares con los que enfrentaremos esta nueva etapa. 2026 es un año difícil en un contexto global complicado, Inestabilidad política local, guerras internacionales, holdings que se resignifican, estanflación… pocas certezas y muchas incertidumbres.

Por eso, la edición que inaugura este editorial celebra más que nunca una frase que dejó de ser obvia: “Periodismo por periodistas”. Nuestra nota de tapa es una cobertura exclusiva del único medio local que estuvo en el festival de innovación y creatividad más importante del mundo, SXSW. La completa un informe del rompecabezas en el que se ha convertido el escenario de agencias y redes internacionales, un reportaje a Martín Kohan, a Daniel Bloise, y a Pablo del Campo; las novedades del diseño internacional, y nuestras habituales columnas de opinión. Espero la disfrutes.

Anuncian en la edición #165