La IA en el modelo de negocios
Además de impulsar un fuerte rediseño en su estructura organizativa, WPP decidió cambiar de forma drástica sus estrategias de compensación, que virarán desde las horas trabajadas hacia contratos por rendimiento, con tarifas atadas a los resultados del negocio y al crecimiento de clientes.
"La IA está comprimiendo los costos de la producción de contenido de manera dramática", advierte el sitio especializado
Digiday. "Ahora, mil variantes de un anuncio cuestan lo mismo que lo que antes costaban cinco. Eso hace estallar la lógica de cobrar por unidad. Al mismo tiempo, la tecnología de medición ha llegado al punto en que las agencias pueden, cada vez con mayor credibilidad, trazar una línea divisoria entre su trabajo y las ventas reales".
En esa línea, WPP asegura que su nueva plataforma es capaz de conectar datos propios y de medios con resultados de ventas en un único circuito cerrado, sin que la información deje el entorno del cliente. Para Heineken, por ejemplo, eso implicó vincular información de los compradores, mediciones de audiencias televisivas y cifras de venta en supermercados para medir el pulso real del consumo en las tiendas.
"La IA es un gran complemento y potencia nuestro trabajo. Sus herramientas nos brindan escala, velocidad, eficiencia, reducción de costos y capacidad resolutiva", reconoce Miguel Tornquist. "Dicho esto, y sin ánimo de que me tilden de romántico, creo que lo hecho a mano, lo pensado, lo artesanal, va a ser cada vez más valorado por los clientes".
El responsable local de Publicis lo ejemplifica con los bastones presidenciales que confecciona Juan Carlos Pallarols: un trabajo de orfebrería en madera, plata y oro del que surge una pieza única después de más de tres meses. "Por eso valen lo que valen. El día que la IA los produzca en escala, en pocos segundos y a bajo precio, nadie los va a comprar -anticipa-. Porque no comprás el bastón presidencial; comprás las manos de Pallarols, su historia, sus imperfecciones. Hay algo en la imperfección humana -y en la admiración hacia el otro- que da valor a las cosas".
En lo que parece una respuesta cauta a las estrategias de sus rivales, Tornquist recuerda que "estamos en el negocio de las relaciones humanas. Por eso nos deberían seguir pagando por el valor de las personas, por el tiempo que le dedicamos a pensar en tu marca. El día que nos paguen únicamente por ser perfectos, eficientes, veloces y con capacidad de escala, nos convertiremos en agencias sin valor: todo lo que no quiero ser".
La CEO local de Havas sostiene que "los modelos de compensación han ido evolucionando en algunos casos hacia
performance, en otros siguen siendo los tradicionales. Nos adaptamos de ambos lados para lograr un
win-win, es la única manera de construir partnerships valiosos y duraderos."
En relación con la IA, la ejecutiva reconoce que "la inteligencia artificial atraviesa nuestro modelo operativo de principio a fin, fortaleciendo capacidades humanas y permitiendo que las personas se enfoquen en tareas de valor. Nos aporta agilidad, mayor capacidad de gestión de data, automatización y reducción de errores en procesos clave. Funciona como un gran complemento a los equipos."